lunes, 20 de agosto de 2012

La serpenta

    La serpenta
    Texto: Cuento de Onelio Jorge Cardoso. Versión: Mari Puli
    Ilustración: Sonmy

    La serpenta
    La serpenta, vivía en el pomarrosal cerca del río y como era tacaña no dejaba que ningún pájaro fuera a comer las ricas frutas. ¡Cómo si el árbol fuera de ella!
    Así, cuando la serpenta, azotada por el calor, iba a refrescarse en el río, aprovechaban los otros para alimentarse.
    Un buen día, la sabia jicotea, cansada de ver a los pájaros pasar por esto, ideó un plan. Fue a ver a la serpenta y con mucha astucia le hizo notar que si subía al copito del árbol podría comerse a los que le robaban las frutas.
    Luego fue donde sus amigas las aves y explicándoles todo, les pidió a doscientos carpinteros que la ayudasen con el plan.
    Cuando la serpenta estaba bien acomodada en su escondite miró hacia abajo y vio a la jicotea junto a los pájaros carpinteros listos para picotear el tronco y hacerla caer. 
    —¡Si no se van ahora mismo, bajo y me los trago a todos! –los amenazó furiosa.
    —Pues antes de que llegues aquí te tumbaremos –contestó la jicotea.
    Al verse perdida, la serpenta les rogó que la dejaran bajar. Entonces, los pájaros le dijeron que lo permitirían si no regresaba nunca más por allí.
    Desde entonces, cada verano, las frutas se comparten entre todos.