viernes, 9 de diciembre de 2011

Niños criados por animales

Niños criados por animales

Hay registro de niños criados presuntamente por animales, sobre todo por lobos, aunque también por osos, monos o gacelas.
La literatura, desde sus inicios, da muchas referencias a este fenómeno, hasta tal punto que puede considerarse un arquetipo similar al del niño que sobrevive a un abandono para afrontar un destino heroico (Moisés o Edipo). Explícitamente criados por animales son Enkidu (en la Epopeya de Gilgamesh, la narración más importante de la antigua Mesopotamia) y Rómulo y Remo (amamantados por una loba, según el mito fundacional de la antigua Roma). En el siglo XIX, aplicando ya los criterios ilustrados de el buen salvaje y los del imperialismo de la época, Rudyard Kipling creó el personaje de Mowgli en El libro de la selva (1894). En 1912 Edgar Rice Burroughs hizo lo propio con Tarzán.
Uno de los casos documentados más polémicos fue el de las denominadas niñas lobo Amala y Kamala, que fueron supuestamente criadas por una manada de lobos cerca Midnapur (región de Calcuta, India) en 1920. Parece ser que no eran hermanas y que habrían tenido que ser acogidas por la manada en dos momentos distintos. Dormían juntas acurrucadas, aullaban, necesitaban estar con perros para comer bien (carne cruda sobre todo), se quitaban a mordiscos las ropas que les ponían, tenían hábitos nocturnos, una vista en la oscuridad y un olfato extraordinarios y serias dificultades para aprender a hablar y caminar erguidas. Las investigaciones más recientes ponen en duda la veracidad de la interpretación dada por el clérigo que inicialmente divulgó la noticia de estas niñas, y sospechan que se trataría en realidad de un fraude montado sobre casos reales de autismo.
En la España de los años cincuenta ocurrió el caso de Marcos Rodríguez Pantoja, que vivió solo desde los siete hasta los diecinueve años en una zona apartada de Sierra Morena donde su único referente social fue una manada de lobos. Su historia ha sido llevada al cine por Gerardo Olivares (Entrelobos, 2010).

Fuente: Wikipedia