CUENTO "EN BUSCA DEL SOL"

Hace muchos, muchos años,
cuando en la Tierra únicamente existían los animales, llegó el peor de
los inviernos. El Sol desapareció, el invierno se hizo eterno y, como
comprenderéis, después de tres años sin sol, los animales tenían cada
vez menos alimentos. Entonces, decidieron reunirse para, entre todos,
buscar una solución.
A la
reunión acudieron todos los animales excepto el oso y, entre todos,
acordaron crear una Comisión con los animales más valientes y hábiles
para descubrir dónde estaba el Sol y recuperarlo.
Así fue como el lince, el zorro, el lobo, la marmota, un pez y un tiburón fueron los elegidos para buscar al Sol.

Pensando,
pensando, decidieron encaminarse al Mundo Alto y comprobar si estaba
allí. Tenéis que comprender que en aquellos tiempos especiales, el
tiburón y el pez podían abandonar el agua y desplazarse por la tierra.
Después
de muchos días viajando entre el hielo y la nieve, atravesaron las
puertas del Mundo Alto y llegaron a una cabaña en la que vivían unos
oseznos.
Los animales se
extrañaron al comprobar que éstos estaban solos y más se extrañaron al
descubrir cuatro sacos dentro de la casa. Cuando fueron a mirar lo que
había dentro comprobaron que en un saco estaba encerrada la Lluvia, en
el segundo el Viento, en el tercero la niebla y en el cuarto... ¡en el
cuarto estaba el Sol!
Ya
os podéis imaginar lo que hicieron. Cargaron con los sacos y escaparon
hacia la tierra abandonando el Mundo Alto. Pero, cuando estaban a punto
de salir por las puertas de este mundo, la madre de los oseznos, la osa,
los descubrió y se abalanzó sobre ellos.
Con
las prisas, los nervios y el miedo, los sacos se cayeron al suelo y la
Lluvia, el Viento, la niebla y el Sol se fueron extendiendo por todos
los rincones de la Tierra, fundiendo el hielo duro del invierno perpetuo
y, dejando paso a una suave primavera.
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