sábado, 12 de septiembre de 2009

EL JOVEN NÁUFRAGO

EL JOVEN NÁUFRAGO

(En recuerdo del primer transeúnte joven, de veintipocos años, que vi en mi ciudad.)

Te sorprendiste con la mirada perdida tras la cristalera del bar. Agitando compulsivamente la cucharita contra la taza de café ya vacía. Tinc. Tinc, tinc, y el anciano de la mesa de al lado te miraba con cara furiosa porque tu tinc, tinc, tinc, iba subiendo de tono a medida que te ibas adentrando en ese estado de nebulosidad en el que te solían envolver tus pensamientos.

Él ya no volvería. Él se habrá perdido entre esa marea de gente que deambulaba por la ciudad. El se perdió para siempre. Y aunque el corazón se te exalte cada vez que veas unos andares de perro viejo cansado o un gesto de niño perdido, o unos ojos que suplican atención, no serán él, ni su desaliño, ni su cuerpo hastiado. Porque él, él ya no está. Habrá desaparecido entre esa nube de ires y venires que es la ciudad. Se evaporó sin más. Como un ángel. Y te cuesta reconocer tu estupidez. Si él se esfumó, andará tendido en cualquier solar de la triste y soleada ciudad, ignorando a tu ángel, Lucía.

¡Cómo es a veces la vida cuando pierde su sentido! Largos paseos por el asfalto, siempre caminos programados, mil veces recorridos, entre caras grises, iluminadas por la luz de los escaparates de una calle comercial. Y de repente, como en un sueño, resplandeciente de luz blanca, con movimientos pausados, como si el tiempo se hubiera detenido en la periferia de su cuerpo, lo encontraste. Acurrucado en el portal, tenso por la rabia y el desconcierto, con la cara sucia de niño que ha llorado, de niño magullado, de mar contenido. Náufrago sin tabla. Mordisqueando un trozo de pan mientras su perro relamía el envase de un yogurt. Niño absorto en su rabia y melancolía. Allí cabizbajo, viendo pies polvorosos que pasaban por su lado.

Aquella vez, aquella rara vez, ya sentiste sin saberlo ese impulso de correr a su lado. Quizá tal y como en su sueño, él infinitamente había soñado.

Creíste reconocerlo, erguido allí en medio de la calle, vacilante, agresivo y necesitado. No sentía humillación alguna. El hacía lo que tenía que hacer para sobrevivir en su mundo-infierno en el que se había metido, y aquellos que ni le miraban no eran más que objeto de su desprecio. Les juzgaba con una mirada fría, pero no de una frialdad indiferente. Seguía siendo el rostro de un niño al que la sonrisa y la mirada se le han enfriado cuando lo han dejado solo llorando amargamente contra el suelo helado.

Escupir al suelo cuando la policía, una vez le daban la espalda, lo expulsaban del lugar. A lo que él, obediente pero no sumiso, accedía.

Tal vez fue cuando perdió esa insolencia y esa arrogancia, cuando el mundo se le vino abajo. La ciudad de cemento pudieron con él y contigo. Sí, Lucía, y contigo también.

Aquella última vez que lo viste, te sorprendiste como ahora, absorta en tu mirada. Lo viste allí, en medio de la calle comercial, cerca de la catedral. A lo mejor había elegido aquel lugar a propósito, para conmover y conseguir alguna limosna. Pero te fijaste bien en él. Hacía mucho tiempo que no te lo encontrabas. Estaba allí, apostillado en el suelo, con los brazos en cruz, el rostro amoratado, agachada la cabeza. Por primera vez avergonzado y humillado. Su perro le ladraba y daba vueltas nervioso a su alrededor.

- ¡Tú no! Tú no debes hacer esto. No puedes. ¡Levanta!-

Imaginabas que le decía su perro. Pero él seguía inmóvil. Tan sólo zarandeado por cuerpos acelerados que pasaban por su lado, haciéndolo invisible, a tu ángel.

Porque nunca fue tan ángel como hasta ese momento.

Y entonces, una vez lo sobrepasaste, como cualquier viandante ajeno a lo que ocurría, cerraste tus ojos y lloraste.


(Relatos de naúfragos)


miércoles, 19 de agosto de 2009

Es lo que tiene dejar un bote de pintura lleno a un par de niños…

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El niño superdotado

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El niño superdotado

¿Como lograré saber si mí hijo es un niño superdotado?

De una forma segura, solamente con la orientación de un profesional especializado en el tema. Pero existen algunas características que pueden ayudar a los padres a que identifiquen a un niño superdotado:

1. Duerme poco.
2. Aprende a leer en un corto espacio de tiempo.
3. Dice su primera palabra con seis meses.
4. Dice su primera frase con doce meses.
5. Mantiene una conversación entre 18 y 24 meses. Vocabulario impropio para su edad.
6. Aprende el abecedario y cuenta hasta 10 a los dos años y medio.
7. Resuelve mentalmente problemas de suma y resta hasta 10 con tres años.
8. Pregunta por palabras que no conoce desde los tres años.
9. Realiza preguntas exploratorias a edades tempranas.
10. Alta capacidad creativa.
11. Posee una alta sensibilidad hacia el mundo que le rodea.
12. Preocupación por temas de moralidad y justicia.
13. Enérgico y confiado en sus posibilidades.
14. Muy observador y abierto a situaciones inusuales.
15. Muy crítico consigo mismo y con los demás.
16. Gran capacidad de atención y concentración.
17. Le gusta relacionarse con niños de mayor edad.
18. Baja autoestima, tendencia a la depresión.
19. Se aburre en clase porque sus capacidades superan los programas de estudio convencionales.
20. Son, aparentemente, muy distraídos.
21. Su pensamiento es productivo más que reproductivo. Se basan en la construcción de las cosas.
22. Tienen muy poca motivación hacia el profesor.
23. Llegan a sentirse incomprendidos, raros.
24. Son independientes e introvertidos.

Qué deben hacer los padres

En el caso de que los padres perciban que su hijo tiene ese perfil, deberán tomar algunas providencias. Según Linda Kreger Silverman, especialista del US Department of Education (Departamento de Educación de Estados Unidos) los padres tienen un papel fundamental en el desarrollo de estos niños. Son ellos los que deberán entrar en contacto con el educador del niño, la escuela, y pedir una orientación. Seguramente, después de una evaluación del caso, los docentes pasarán el niño a la observación de un orientador, y si es el caso, a un especialista. Si realmente se confirma que el niño es superdotado, no os preocupéis, porque recibirán toda la orientación posible.

Continuar trabajando para el desarrollo del niño

- Hablando y jugando con él. Mantener conversaciones sobre hechos cotidianos con los adultos expresando su parecer.
- Prestando atención a sus inclinaciones por el arte o los números y ayudándole a desarrollar estas habilidades.
- Llevándolo a lugares donde pueda aprender cosas nuevas, como museos, bibliotecas y centros comunitarios donde se desarrollen actividades.
- Estimulándolo para que no se aburran, explicándole que el éxito es posible y que saldrá beneficiado en el futuro.
- Procurando un ambiente tranquilo donde pueda leer y estudiar y ayudarle siempre con sus deberes.
- Es aconsejable inscribirlos en actividades fuera de la escuela.

Si tu hijo tiene un coeficiente intelectual superior eso debe ser detectado lo antes posible: Los especialistas recomiendan prestar atención a los patrones de niños superdotados para captar esta capacidad cuando tienen entre 3 y 8 años y actuar en consecuencia.
Estos niños suelen tener problemas sociales cuando no reciben un trato adecuado. El psicólogo Kenneth Shore, experto en educación para superdotados, dice que estos pequeños pueden tener intereses distintos a los de sus compañeros."No es de sorprender que los superdotados se sientan desconectados de sus pares e incomprendidos por los maestros. Si la educación que reciben no se ajusta a sus necesidades, se vuelven inactivos, distraídos y tienen mala conducta ", asegura Shore. De acuerdo con Shore, los maestros a veces se equivocan y creen que estos chicos tienen problemas de aprendizaje. Según el experto, un ejemplo de esta situación fue experimentado por Albert Einstein: cuando el premio Nobel de Física tenía 12 años, sus maestros determinaron que era lerdo para aprender. De hecho, Einstein tenía los peores recuerdos de la escuela.

¿Lo niños superdotados deben estudiar separados de los demás chicos?

Los programas para chicos superdotados han generado mucha controversia. "Algunos los critican por ser elitistas y mandar un mensaje de mediocridad a aquellos que no han sido elegidos como superdotados", dice Shore. Aunque es cierto que no es bueno segregar, es conveniente que estos niños reciban una atención especial. Shore, que fue psicólogo escolar durante 20 años, recomienda que los niños vayan a una escuela normal, pero que inviertan más horas de estudio semanales que los demás en programas de aprendizaje enriquecidos. Para esto, el educador y la familia deben formar un equipo para seguir de cerca los avances del pequeño.

BEATA LAURA VICUÑA

Nació el 5 de abril de 1891 en Santiago de Chile. Es la primogénita del matrimonio de José Vicuña y Mercedes del Pino. Poco después de nacer la segunda hija: Julia, muere su padre quedando la familia en la indigencia.
Mercedes emigra con otros chilenos a la Argentina buscando un bienestar
Así llega a Neuquén en 1899, finalmente llega a la estancia del Quilquihué de Junín de los Andes a trabajar como dependiente y donde comienza a convivir con Manuel Mora (el dueño de la misma).
Laura y Julia ingresan al colegio María Auxiliadora de Junín de los Andes. Desde su llegada Laura es muy sensible a la fe cristiana. A los 10 años recibe la primera Comunión.
En sus segundas vacaciones al volver a la estancia, ya adolescente, Manuel Mora trata de abordarla y es rechazado. Durante una fiesta la invita a bailar y al ser nuevamente rechazado la arrastra fuera de la casa y debe dormir a la intemperie. Mora decide no pagar más la cuota de la escuela, para acorralarla, pero las hermanas la reciben gratuitamente Laura decide ofrecer su vida por la conversión de su madre. Al poco tiempo sobreviene una inundación en el colegio en un crudo invierno, Laura se enferma .
La madre se la lleva a su casa pero no se recupera. Entonces decide regresar a Junín, Mora furioso por haber perdido a Mercedes y ser rechazado por Laura le propina una feroz paliza a la joven.
Viendo próxima su muerte Laura le dice a su madre de su ofrecimiento: "mamá, la muerte está cerca, yo misma se la he pedido a Jesús. Le he ofrecido mi vida por ti, para que regreses a El " y le pide que abandone a Mora y se convierta.
Ella le promete cumplir su deseo. Muere un 22 de enero de 1904, sin cumplir los 13 años.
Sus restos desde 1956 están en el Colegio María Auxiliadora de Bahía Blanca (Argentina=.
El 3 de septiembre de 1988 Juan Pablo II la declara Beata.

SAN TARSICIO

mártir eucarístico
Se cree vivió en el siglo III. Durante las persecuciones de Valeriano, los cristianos se reunían en las catacumbas y allí celebraban la Eucaristía. Trataban de hacerles llegar la comunión a los que estaban encarcelados para que no desfallecieran.
Tarsicio, un niño, lo más probable es que fuera un joven diácono, acólito o algún miembro de grado menor del clero se ofrece a llevar el Divino Manjar, que envuelve en un lienzo de lino.
Por el camino es detenido y lo quieren obligar a mostrar lo que lleva, él se niega . Hay injurias y golpes. Entre la multitud alguien dice: "Es un cristiano, un cristiano que lleva un sortilegio a los prisioneros". Nuevamente se arrojan sobre él para quitárselo, Tarsicio se resiste y lo matan a golpes. Se lo considera un mártir eucarístico. Su cuerpo destrozado es enterrado en la catacumba de san Calixto. Actualmente hay sobre su tumba unos versos de san Dámaso :
Queriendo a San Tarsicio almas brutales,
De Cristo el sacramento arrebar,
Su tierna vida prefirió entregar
antes que los misterios celestiales.

SANTA MARIA GORETTI

Mártir de la pureza

Luis Goretti y Assunta Carlini tuvieron 5 hijos, la segunda que llamaron María nació el 16 de octubre de 1890, en Corinaldo, cerca de Ancona, Italia. Familiarmente se la llamó Mariela.
Sus padres eran pobres campesinos que después emigran al Lazio (Italia), que es una zona fértil pero pantanoso y malsana. La familia Goretti acostumbrada a la pobreza y al duro trabajo, se instalan en una casona, condividiéndola con dos colonos: Juan Serenelli y su hijo Alejandro.
María , se dedicaba al cuidado de sus hermanitos más pequeños y a las tareas domésticas mientras sus padres trabajaban en el campo.
Mariela era dócil, trabajadora, y muy espiritual.
Teniendo 10 años muere su padre, de malaria. Debido a ello Assunta trabaja fuera de casa todo el día. Mariela crecía y se fue haciendo mujer despertando en Alejandro una pasión insana ( alimentada por malas lecturas que hacía el joven).
El joven la provocaba y Mariela respondía: "No, no, Dios no lo quiere".
Finalmente, el 5 de julio de 1902 Mariela remendaba una camisa en lo alto de la escalera, cuando todos estaban trillando el campo. Alejandro quiso violarla, a lo que María se resistió. El joven despechado le clavó 14 puñaladas con un punzón.
Es llevada al hospital y muere al día siguiente perdonando a su asesino. "Por amor a Jesús lo perdona y deseo que esté conmigo en el paraíso".
Alejandro cumple 27 años de condena en la prisión, se arrepiente, se convierte y se hace fraile capuchino muriendo nonagenario.
Fue proclamada santa el 24 de junio de 1959 por Pío XII.
El día de su canonización estaban presentes, su madre, sus hermanos y su asesino que ya se había convertido
.

domingo, 16 de agosto de 2009

El mono y la tortuga. Cuento tradicional de Filipinas.

Dormirse en los laureles.

Hoy en día es complicado hacer amigos duraderos. ¿Será por la falta de tiempo o porque nos hemos vuelto egoístas?

Un mono y una tortuga que eran amigos inseparables encontraron dos plataneros en el suelo. A la tortuga se le ocurrió volver a plantarlos para tener comida todo el año. Al mono le pareció buena idea. Y sellaron el trato con un choque de patas. Pero cuando los plátanos maduraron, el mono se encaramó a los árboles y comenzó a devorarlos. La hambrienta tortuga, que no podía trepar a los árboles, le suplicó que le dejase algo.

«No te preocupes, hay de sobra para los dos», dijo el mono. La tortuga confió en su amigo y se durmió a pie de árbol. Cuando despertó, vio al mono con la panza repleta y ni un solo plátano a la vista. Y le espetó: «Eres un egoísta glotón y no me has dejado nada, de modo que te reto a una carrera. El que gane se quedará con los dos plataneros y el que pierda se marchará del bosque». El mono se burló de su lentitud y le dijo que no tenía nada que hacer.

La carrera comenzó y el mono dejó atrás a la tortuga en pocos minutos. Pero como le pesaba la panza, se tumbó y se quedó dormido. Cuando despertó, la tortuga estaba a punto de cruzar la meta, y esto le dio tanta rabia que la tiró al río. Pero como la tortuga es más rápida en el agua, pronto llegó a la meta y se hizo con el triunfo.

Saber apreciar las cualidades y defectos de los amigos no nos da ventaja sobre ellos, pero sí nos ayuda a conocerlos mejor.
Publicados bajo licencia CC por el periódico 20 minutos.